La controvertida soja: es buena, es mala... ¿quién está en lo cierto?


"Es difícil que el hombre comprenda algunas cosas, cuando su salario depende de no entenderlas".

Upton Sinclair -The Jungle-

Es ya un poco cansino, el tener que escuchar continuamente a tanta gente esgrimiendo argumentos en contra de la soja. Incluso por parte de profesionales de la salud veganos. Pero ¿por qué esos furibundos ataques? Es cierto que existen muchos estudios científicos, en un extremo y en el otro; pero el consenso, entre los independientes, es que la soja es altamente beneficiosa para muchos aspectos de la salud. Ojo, estamos hablando de la soja natural, no modificada genéticamente, y si es posible, orgánica, y mejor todavía, fermentada.

Una persona me hizo hace poco una pregunta sobre este tema, mostrándose preocupada, porque había leído un artículo en el que se afirmaba que la leche de soja presenta muchos problemas para la salud, y que no es aconsejable tomarla. El artículo se refería a soja que podemos comprar en los establecimientos. Con un vistazo rápido, ya vi bastantes cosas que no tenían sentido. Y por eso, para responderle a ella, y de paso para intentar daros a vosotr@s, mis seguidores, una visión un poco más objetiva, y basada en lo que dice la ciencia, me decidí a publicar esta actualización de un blog que ha hice en su día en mi antiguo blog de Blogger, “El futuro es verde”, titulado “La soja: ¿ángel o demonio?”.

Los que me conocéis sabéis que mi obsesión es informarme bien, contrastar la información, y sobre todo, leer los estudios. Es muy difícil para la gente construirse una opinión objetiva, cuando hay tantísimos gurús de la salud en internet, contradiciéndose unos a otros. Todos suenan bien, casi todos parecen saber de lo que hablan, y todos tienen sus seguidores fieles. Pero algunos temas de los que hablan algunos, en relación con estos temas tan controvertidos, son cosas que se repiten de blog en blog, de web en web y de vídeo en vídeo, y muchas veces sin citar ninguna referencia ni estudio relacionado, con información desfasada, o malinterpretada.

En cuanto a mí, líbreme nadie de ser ninguna "gurú" de nada. Simplemente soy una persona apasionada por la verdad, que desea comunicar toda la información veraz y contrastada posible, para que las personas puedan tomar una decisión informada, independiente de influencias de ningún Youtuber o bloguero carismático. Mi intención es poner sobre la mesa los datos que honestamente he recopilado y contrastado, para que luego cada uno decida libremente si está de acuerdo o no, y por su parte, continúe investigando hasta poder tomar una decisión informada. Mi mejor consejo es: no me hagas caso. Toma esta información, y continúa buscando y contrastando hasta que estés satisfech@.

La enorme campaña de desacreditación de la soja comenzó allá por los años 90, cuando ésta comenzó a alcanzar altos niveles de ventas, y al mismo tiempo, las ventas de la leche de vaca cayeron de manera importante. A partir de ahí se creó una cruzada para difamar y denigrar a la soja, por parte de ya os imagináis quién. Se dice que se contrataron articulistas y más tarde blogueros, y se construyeron webs con el único propósito de darle mala fama a la soja, y acabar con su ventaja en el mercado. Desgraciadamente, esto aun no lo he podido confirmar con pruebas fehacientes, pero os aseguro que, dada la situación, y el poder de la industria y los lobbys multimillonarios, no me extraña en absoluto. Se ha hecho antes, y se volverá a hacer.

Los frutos de esas campañas perduran hasta hoy, y las mentiras y exageraciones se siguen repitiendo hasta la saciedad en ciertos círculos, tanto de omnívoros, como de vegetarianos, como de veganos. Una pena.

En lo que a los estudios respecta, hay que tener cuidado, porque los hay, y muchos, manipulados, con la intención de mostrar solo los resultados que interesan, y esos son relativamente fáciles de localizar, porque suelen estar financiados por una industria en concreto, la de la competencia, o la de la misma soja. Esto es algo que me han confirmado un par de científicos que he conocido personalmente, gracias a mi anterior trabajo como asistente de un biólogo molecular norteamericano.

Por supuesto, no es así en el 100% de los casos, porque hay estudios financiados por las empresas que fabrican el producto en cuestión, -me refiero a cualquier producto sometido a estudio- que muestran resultados reales. También hay investigadores que se venden, y otros muy íntegros, a quienes solo interesa la verdad.

Si el estudio cumple las normas, tiene que indicar si está financiado, y por quien. Lo que se viene llamando “conflicto de intereses”. El dicho “sigue al dinero, y encontrarás lo que quieres saber”, es muy cierto. Por eso, suelen ser más fiables los estudios independientes. En cualquier caso, siempre es conveniente analizar la situación desde todos los aspectos, con objetividad y sentido común. Lo que a mí más me llamó la atención en este tema en concreto, es el hecho de que las poblaciones que más soja han consumido en el mundo, han estado dentro de los grupos más longevos del mundo. (hasta que les invadió la fiebre de la comida basura occidental). Y de repente, expertos en salud occidentales comienzan una campaña de acoso y derribo de la soja, a la que no le veo ningún sentido.

Así que, por esa curiosidad, y por saber cuanto de cierto tienen sus afirmaciones, he analizado punto por punto, el artículo que me envió esta persona, y he indicado, contrastando los datos que proporciona, con los que ofrece la ciencia, porqué creo que está, en su mayor parte, equivocado.

El artículo en cuestión es este:

La leche de soja relacionada con alzheimer, cáncer y deficiencias:

https://juicing-for-health.com/soy-milk-linked-to-alzheimers-cancer-deficiencies

Empezamos punto por punto, porque realmente, la gran mayoría de estudios afirman prácticamente lo contrario.

Fitoestrógenos.

El artículo clama que la soja tiene un alto contenido en fitoestrógenos, los cuales causan, según la autora, desequilibrios hormonales. “Fito” significa “vegetal” o “de plantas”, o sea que fitoestrógenos son estrógenos de plantas. Aunque no todos los fitoestrógenos de plantas tienen el mismo efecto, de ninguna manera se pueden comparar a los efectos que causan los estrógenos de origen animal. Especialmente, los de la leche de vaca, cuya leche contiene una enorme cantidad de estrógenos y otras hormonas sexuales. No hay que saber mucho de biología para darse cuenta de para producir leche, la vaca tiene que haber dado a luz y estar en periodo de lactancia, y por lo tanto, su leche está cargada de estrógenos. Sí, por muy extraño que parezca, en esta sociedad desnaturalizada en que vivimos, mucha gente todavía piensa que las vacas dan leche porque sí, continuamente, como un tonel de vino al que solo se le tiene que abrir el grifo.

Esas hormonas presentes en la leche de vaca (incluida la IGF-1 (Insulin-Like Growth Factor, o Factor de Crecimiento Insulinico Tipo 1) SI causan importantes desequilibrios en el organismo humano. Niveles altos de esta hormona aumentan el riesgo de cáncer.

De hecho, la creencia de que son los fitoestrógenos los que pueden causar cáncer de mama, viene de un estudio antiguo que se hizo en ratones, a los que por cierto, se les dio una cantidad enorme de soja, el equivalente a unas 60 tazas para un humano. Pero da la casualidad de que los humanos no somos ratones, y metabolizamos los fitoestrógenos de manera muy distinta a ellos (razón de peso para que se dejen de hacer experimentos en animales, ya que cada especie reacciona de manera muy distinta a ellos, y a la mayoría de sustancias).

La razón por la cual los fitoestrógenos de la soja actúan contra el cáncer, y no al revés, como los estrógenos animales, está en nuestros receptoresde estrógeno. Existen dos tipos de receptores de estrógeno en el cuerpo: alfa y beta. Las isoflavonas (fitoestrógenos de soja) tienen preferencia por los receptores beta. Esto es importante y significativo, porque los dos tipos de receptores se encuentran distribuidos en distintos tejidos del organismo, y pueden tener distintas funciones, y a veces, efectos contrarios. Este es el caso en la mama, donde el receptor betatiene efecto antiestrogénico, inhibiendo el crecimiento del estrógeno real. El estradiol, -estrógeno humano- tiene el efecto contrario a los fitoestrógenos de la soja. Los fitoestrógenos inhiben la proliferación de las células cancerígenas, y el estrógeno humano y animal la promueve.

En general, los científicos han comprobado que las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama que consumieron mayor cantidad de soja y tuvieron un riesgo significativamente menor de recurrencia del cáncer de mama que las que comieron menos soja. Los fitoestrógenos que contiene un solo vaso de leche de soja pueden reducir el riesgo de recurrencia del cáncer de mama en un 25%.

El nivel de supervivencia más alto, entre quienes padecieron cánceres de mama, se ha encontrado en aquellos que comieron más alimentos de soja; tanto en mujeres cuyos tumores respondían al estrógeno (cáncer de mama con receptor de estrógeno positivo) como en aquellos cuyos tumores no lo eran (cáncer de mama con receptor de estrógeno negativo). El resultado fue el mismo, tanto para mujeres jóvenes como para mujeres mayores.

En uno de los estudios, el 90% de los pacientes con cáncer de mama que consumieron más fitoestrógenos de soja después del diagnóstico, seguían vivos cinco años después, mientras que la mitad de los que comían poco o nada de soja ya habían muerto. (1)

En fin, el tema está ya largamente estudiado, y hace tiempo que el consenso científico es que la soja es muy beneficiosa para la salud en general y que ayuda a paliar los desequilibrios hormonales. Además previene ciertos tipos de cáncer, como el de mama y el de próstata, y tiene efectos muy positivos sobre diversas enfermedades. (1A)

Los mejores resultados los ha dado el consumo de soja entera, como alimento, y no en macronutrientes aislados, cuyo efecto puede no ser beneficioso, como el aceite de soja, los polvos de aislado de proteína, o las isoflavonas (aunque éstas últimas, en ciertos casos particulares, en forma de suplemento, han demostrado ser beneficiosas). Es recomendable consumir los vegetales (en general) enteros, con todos sus componentes, para una mejor biodisponibilidad y asimilación por parte del organismo.

Por ejemplo, un zumo de naranja nos provocará una hiperglucemia, con la consiguiente hipoglucemia posterior. Este efecto es causado por la eliminación de la fibra y los bioflavonoides de la naranja, que no solo consiguen que la absorciónde la vitamina C sea la idónea, sino que no vamos a sufrir esa hiperglucemia, porque la fibra presente en la naranja ralentiza la liberaciónde ese azúcar (fructosa en este caso) en el organismo. Lo mismo ocurre con el aceite (la grasa de una aceituna, por ejemplo, separada del alimento, no tiene tantas propiedades como el alimento completo, y sí un exceso de un macronutriente, que además, es el más alto en calorías (9 kcal/gr) en comparación con su baja densidad nutricional.

Hemaglutina.

El artículo habla del contenido de hemaglutina en la soja, sustancia que causa la aglutinación de los glóbulos rojos, y cuya consecuencia puede ser la anormal coagulación de la sangre. Lo que me resulta curioso es, que el estudio que aportan como referencia (2), dice claramente que el contenido de hemaglutina iba desapareciendogradualmente durante el proceso de producción, y que llegó un momento en el que, sometida a temperatura, la hemaglutina prácticamente desapareció. Como todos sabemos, para la producción de leche de soja, se hierven las habas de soja. Esto se hace para inactivar los inhibidores de las enzimas lipooxigenasa y triptina, relacionadas con la digestión de los ácidos grasos y de las proteínas, respectivamente.

Por ello, por fuerza mayor, se reducirá en gran manera el contenido de hemaglutina, y lo que quede, si es que queda algo, será . Y aunque no fuera así, sería necesaria una enorme cantidad de esta sustancia, para causar daños a la salud. La cantidad que puede consumir una persona, raramente podría causar ningún problema. Estas cosas son las que los detractores, para apoyar sus argumentos, pero que no son en absoluto significativas.

OGM.

El artículo menciona que en los Estados Unidos, el 94% de la soja producida ha sido genéticamente modificada. Si, eso es cierto. Lo que no dice es que más del 90% de esa producción está destinada a alimentar a los animales de granja (3). Estamos en el mismo caso con la soja que se cultiva en Sudamérica, principal causante de la deforestación del Amazonas, y de la cual el 90% va destinada a alimentar al ganado europeo, para producir carne barata. Es mucho el ganado que necesitan alimentar, y los monocultivos modificados son la solución más económica. En nota aparte, y porque me es imposible no mencionarlo, ésta es una de las más claras razones por las cuales no es ético, ni moral, ni sostenible, comer animales, sabiendo que no solo se contribuye a la crueldad y la explotación de los animales, sino también a la destrucción del pulmón del mundo, la selva del Amazonas.

Volviendo al tema, si no quieres consumir soja modificada, no tienes porqué. La mayoría de los productos a la venta, para humanos, no lo son, y si lo son, deben indicarlo. Con no comprarlos, solucionado.

Ácido fítico.

Los temidos “antinutrientes”. Sería de desear que quienes publican información relacionada con la salud, se informaran bien y en profundidad, y contrastaran la información, antes de anunciar algo como rotundamente cierto. Porque, como siempre digo, la ciencia de la nutrición es todavía muy joven, y se están haciendo nuevos descubrimientos continuamente.

Si no nos actualizamos, corremos el riesgo de dar información equivocada, que pueda perjudicar a las personas. Si, es cierto que hay alimentos, como la soja y otras alubias, que contienen FITATOS (o ácido fítico), y que éstos pueden reducir la absorción de minerales.

Pero también resulta que si los ponemos a remojo y cocinamos - que es lo que hace todo el mundo, ya sea para comer las alubias o para hacer leche de soja - se eliminan buena parte de ellos. Y los que quedan, pueden ser muy beneficiosos para la salud. De hecho, se ha probado que los fitatos tienen efectos anticancerígenos, previenen la pérdida de masa ósea, evitan la formación de piedras en el riñón, y contribuyen a prevenir la diabetes y la enfermedad cardiovascular. antiinflamatorios, potencian el sistema inmunitario, y ayudan a la desintoxicación del organismo.

Unos beneficios demasiado importantes como para que venga nadie a desinformar, y a hacer que la gente deje de consumir alimentos especialmente nutritivos, por ignorar los datos que nos aportan los estudios.

Si después de todo, aun piensas que por consumir alimentos con fitatos te vas a desmineralizar, añade cebolla y/o ajo a las comidas, estarás aumentando en gran manera la absorción de minerales. Así pues, problema resuelto.

En el tema de los hay mucha información, pero también mucha confusión. Por eso, os refiero a mi blog, donde encontraréis 3 entradas sobre el tema, con varias referencias a estudios.

Parte 1: https://bit.ly/2RVtOli

Parte 2: https://bit.ly/2RnuY3Y

Parte 3: https://bit.ly/2B74tKP

Aluminio

El artículo afirma que la leche de soja puede contener trazas de aluminio, ya que los enormes contenedores donde se procesa, están hechos de aluminio. En este sentido, la autora comenta que el aluminio puede provocar problemas mentales y daños al hígado y los riñones. La relación del aluminio con daños mentales como el Alzheimer, puede provenir de un estudio que descubrió que los índices de casos de Alzheimer eran ligeramente superiores en individuos de Hawaii que habían consumido grandes cantidades de tofu a lo largo de sus vidas.

El resultado puede no tener nada que ver con el consumo de soja, y que sea debido a otras razones. Es posible que el tofu en Hawaii tenga niveles más altos de aluminio que en otros lugares, lo que podría tener alguna relación con la enfermedad de Alzheimer (aunque sabemos casi con certeza que la enfermedad tiene más relación con la grasa animal). Pero este estudio no midió los niveles de aluminio, así que, el resultado era bastante irrelevante, y no se hizo ninguna otra correlación. A no ser que pienses mudarte a Hawaii, no creo que sea necesario prestarle demasiada atención a este estudio con conclusiones tan vagas.

Muchos alimentos contienen minerales tóxicos, por desgracia, pero la normativa europea prevé y delimita los niveles que pueden contener los productos disponibles en el mercado. Por otra parte, no lo pensamos dos veces cuando cocinamos en utensilios de cocina de aluminio… ¿no será eso más peligroso?

En países de Asia en los que la ingesta de soja es elevada, no se dan índices elevados de la enfermedad de Alzheimer en la población. De hecho, a pesar del alto consumo de soja en Okinawa, Japón, los índices de demencia senil son mucho más bajos que los de España. Algunos investigadores han sugerido que el consumo de tofu en este estudio podría ser un indicador de otro factor que contribuye a las altos índices de decadencia cognitiva. Puesto que tan solo un estudio entre cientos, ha encontrado una “posible”correlación entre la soja y la función cognitiva, y no una causa definitiva, no se puede concluir con ninguna certeza, que la soja suponga ningún riesgo en ese sentido. Sin embargo, lo que si que hay son numerosos estudios donde se ha concluido que la soja tiene efectos muy beneficiosos en el organismo, especialmente para prevenir ciertos tipos de cánceres. (4,5,6,7,8,9)

Goitrógenos

En este caso, el artículo afirma que el contenido de fitoestrógenos en la leche de soja actúa como goitrógenos, afectando a las funciones de la tiroide.

Para que eso ocurriera, no solamente haría falta consumir una cantidad muy grande de soja, de manera continuada, sino que además habría que tener una importante deficiencia de yodo. (Ver párrafo en negrita bajo "ácido úrico"). No es un problema que afecte de manera significativa a la población española, pero por si acaso, consume algas de manera regular, para ingerir el yodo necesario, o consume sal yodada (sin abusar, por supuesto). (10)

Ácido úrico

La soja contiene una cantidad moderada de purinas, que nuestro cuerpo metaboliza y cuyo subproducto es el ácido úrico. Niveles altos de ácido úrico se han asociado con la gota. Pero tenemos que tener en cuenta que lo que más provoca la subida del ácido úrico, con diferencia, son los productos animales, en particular, la como las sardinas, el bacalao, la merluza, etc. Así pues, como os podéis imaginar, a los veganos no tiene porqué preocuparnos esto en absoluto.

Incluso a una persona no vegana, no tiene porqué preocuparle el consumo de soja, porque la cantidad que seguramente tome será ridícula comparada con otros alimentos que consuma, que seguramente serán mucho más perjudiciales en ese y otros sentidos.

Tal como afirma un estudio español (10) de 2015, en el que se analizaban los resultados de varios estudios epidemiológicos:

Ninguno de los seis estudios epidemiológicos identificados proporcionó evidencia de que la ingesta de soja se asocie con niveles circulantes de ácido úrico, hiperuricemia o gota. Los datos de los cinco estudios de intervención humanos evaluados indican que la proteína de soja eleva los niveles séricos del suero, pero en respuesta a cantidades comparables a la ingesta asiática, el aumento esperado casi seguramente sería clínicamente irrelevante. Aunque hay una necesidad de investigación a largo plazo, sobre la base de los datos existentes. no hay ninguna razón para que las personas con gota o en riesgo de desarrollar gota eviten los alimentos de soja”.

Esta afirmación se refiere a las personas que YA sufren de gota. Resulta pues, un sinsentido preocuparse por lo que nos puede afectar a nosotros, personas sanas, especialmente si nos alimentamos bien, a base de una dieta integral basada en vegetales.

Carragenano y Xanthan Gum

El carragenano (aditivo con el número E407) es un compuesto que se extrae de algas marinas rojas, y se utiliza como espesante. La relación entre este aditivo y algunas patologías intestinales no se ha demostrado de forma definitiva en humanos (la mayoría de estudios son en ratas), y como ya he mencionado, está bastante claro que sus organismos no reaccionan como los humanos en muchos aspectos. Sin embargo, los estudios en humanos dan resultados positivos, como por ejemplo, la normalización del perfil lipídico y la modulación de los marcadores del sistema inmunitario, en personas con enfermedad cardiovascular. (11)

Como hay opiniones contradictorias, y los resultados todavía no son concluyentes, yo optaría por evitar los productos que lo contienen de momento (no solo es la leche de soja, sino muchos otros productos más, como helados, pastelería, etc), especialmente las personas que sufran de intestino permeable, o alguna otra enfermedad intestinal. Pero esto no debe ser una razón para dejar de consumir soja, ya que una gran parte de los productos que encontramos a la venta no lo contienen. Yo no lo he visto en ningún paquete de tofu ni leche de soja de los que suelo comprar, y raramente lo he visto en otros productos.

En cuanto al Xanthan gum o goma Xantana, es otro aditivo usado para espesar un líquido, que se crea cuando se fermenta el azúcar con una bacteria llamada Xanthomonas Campestris. También se usa como estabilizante, para que el producto aguante distintos cambios de temperatura. Es muy utilizado en productos libres de gluten, para darles la esponjosidad que el gluten les daría.

Es, básicamente, una fibra soluble, sin calorías ni nutrientes, que nuestro organismo no digiere, y que se convierte en una sustancia gelatinosa en nuestro sistema digestivo, ralentizando la digestión En cuanto a los daños potenciales que pudieran causar, también hay algo de controversia, sin embargo se han demostrado beneficios de su consumo, como reducción del colesterol, reducción del azúcar en sangre, ayudar a controlar el peso y regular el tránsito intestinal. No se aconseja su uso a las personas que sufran de alergias severas al trigo, gluten, soja, o lácteos. La goma Xantana es un derivado del azúcar, y el azúcar puede provenir de distintas fuentes, como las mencionadas.

Como siempre, yo me fio mucho más de los estudios hechos en humanos, lógicamente. Algunos estudios han probado que dosis altas de goma Xantana pueden producir, como únicos efectos adversos:

  • Mayor frecuencia de las deposiciones

  • Mayor salida de heces.

  • Heces blandas

  • Aumento de gas

  • Bacterias intestinales alteradas

Estos efectos secundarios no parecen ocurrir a menos que se consuman al menos 15 gramos. Esta cantidad sería difícil de alcanzar con una dieta típica (12). Y depende de qué casos, algunas personas podrían hasta beneficiarse de alguno de ellos, como por ejemplo, los que sufren de estreñimiento.

Por otra parte, la capacidad de la goma Xantana para alterar las bacterias intestinales puede ser algo bueno, ya que muchas otras fibras solubles alteran las bacterias intestinales y promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Son lo que se llama prebióticos (13), aunque hacen falta mas estudios para confirmar su uso como prebiótico en potencia.

Así pues, no veo razón alguna para considerar a esta sustancia un peligro, aunque todavía son necesarias más evidencias científicas para dar más solidez a los estudios ya realizados, que en su mayoría, son positivos. Una vez más, este aditivo no se encuentra en todos los productos de soja, y si uno no se acaba de fiar, lo más simple es comprar otro que no lo contenga, que los hay, y muchos.

Vitaminas

La autora del artículo dice que a la leche de soja se le añade vitamina A, y que esta es peligrosa, al ser sintética. En esto estoy totalmente de acuerdo. Las vitaminas sintéticas no hacen el mismo efecto que las naturales en el organismo humano, realmente no se pueden comparar. Además, el efecto peligroso del que habla es la posible acumulación en el hígado de vitamina A, ya que es una vitamina liposoluble, y se acumula en la grasa de órganos y tejidos, siendo tóxico su exceso. Pero tranquilos, estamos hablando de EEUU, donde las cosas son bastante distintas que en Europa en todo lo relacionado con normativas sobre suplementos y aditivos. Aquí no se añade más que calcio y vitamina D a algunas marcas. Nunca he visto (corregidme si me equivoco) una marca de leche de soja con vitamina A añadida. Y de nuevo, si la hay, con no comprar esa marca, arreglado.

¿SE PIERDEN NUTRIENTES POR EL PROCESO DE CALENTAMIENTO DE LA LECHE DE SOJA?

Es curioso, pero, aunque la mayoría de nutrientes en los alimentos se pierden con el calor excesivo, hay unas cuantas excepciones: por ejemplo, el licopeno del tomate, y los carotenoides de las zanahorias, boniatos, etc, se potencian al calentarlos. Ocurre lo mismo con los nutrientes en la leche de soja. En su producción, se debe utilizar la temperatura para eliminar las posibles bacterias, y una enzima que impide la correcta digestión de la soja. Pero ¿se eliminan también sus nutrientes con este proceso? Parece increíble, pero no. Y como prueba, incluyo un enlace a un artículo en el que se describe un experimento para comprobar qué ocurre a los nutrientes de la soja al ser sometidos a temperaturas altas durante diferentes periodos de tiempo. (14)

Estas fueron las conclusiones: Los minerales en la leche de soja se incrementaron, con la excepción del calcio, que disminuyó ligeramente (razón por la que muchas marcas refuerzan su producto con calcio añadido). Se comprobó que:

“En el curso de este estudio, se descubrió que cada uno de los parámetros nutricionales variaba en diversos grados ya que la leche de soja se preparaba dentro del límite de tiempo (15-45 min). Los resultados mostraron que la leche de soja cocida durante 45 min tenía los siguientes valores: ceniza (6.0%), proteína cruda 4.74% y carbohidratos 83.09%. La ceniza aumentó durante la cocción de 4.17, 5.83 a 6.0% durante 15, 30 y 45 min, respectivamente. La proteína cruda aumentó de 3.72, 4.23 a 4.74% durante 15, 30 y 45 min, respectivamente. En el caso de los carbohidratos, aumentaron de 80.11% y terminó en un valor de 83.09% para el tiempo considerado. Lo contrario fue el caso del porcentaje de lípidos y los valores energéticos de la leche de soja. Los lípidos se redujeron de 12.0 a 6.17% y el valor de energía se redujo de 443.32 kcal / 100 g a los 15 min de cocción a 406.0 kcal / 100 g a 45 min.

Se observó que los minerales sufrieron algunos cambios, ya que la leche de soja se cocinó entre 15 y 45 minutos. El calcio disminuyó en su valor de 109.5 a 90.0 ppm, mientras que el sodio tuvo un valor relativamente constante pero con una fluctuación. Se observó que los minerales restantes en consideración aumentaron de valor en el siguiente orden: el potasio aumentó de 41.0 mg / 100 ml a 62.0 mg / 100 ml y el magnesio aumentó de 32.2 a 35.5 ppm durante 15 y 45 minutos, respectivamente.

El tiempo aproximado para cocinar la leche de soja, que puede ser seguro y aceptable, debe estar entre el rango de 20 y 30 minutos. Esto será seguro tanto para los bebés que necesitan proteína para su crecimiento como para los adultos que no necesitan mucha grasa en su dieta”.

Así pues, no solo el contenido en minerales NO se redujo (excepto el calcio, ligeramente), sino que aumentó, y al mismo tiempo disminuyó la grasa, lo que le da un resultado favorable, tanto para niños como para adultos. Los investigadores sabían que el tiempo en el que se cocinan los alimentos es de crucial importancia, y en el estudio dieron con los minutos justos para conseguir el efecto deseado sin perder cualidades nutricionales. Este es el sistema que se sigue en la producción de leche de soja, por lo cual este punto, indicado al principio del artículo, donde se afirma que el proceso mata los nutrientes, no es aplicable.

Creo que he tratado todos los puntos que cita el artículo como negativos, demostrando que realmente no lo son, y que algunos solo lo serían en el caso de personas que consumieran soja como alimento principal, varias veces todos los días, y en grandes cantidades. Como realmente, esto no se puede aplicar a prácticamente nadie, podemos estar tranquilos, y seguir consumiendo soja, en forma de tofu, tempeh, y leche de soja, sin temor. En cuanto a los productos de soja procesados, ahí si que iría con moderación, y los consumiría solo ocasionalmente, al igual que cualquier otro tipo de producto procesado.

En resumen, usar argumentos tan débiles para echar pestes y darle mal nombre a un alimento tan nutritivo y beneficioso como la soja, no tiene sentido, más que si proviene de alguien que está siendo apoyado económicamente por una empresa que tenga interés en esparcir información falsa, por un objetivo específico, normalmente, promocionar otro producto al que la soja está haciendo competencia.

O simplemente, porque la persona en cuestión solo repite lo que ha oído por ahí, sin haber investigado lo suficiente. Muchas creencias que provienen de argumentos infundados, están todavía presentes en nuestra sociedad, como la de que la proteína solo proviene de la carne, y para tener huesos fuertes necesitamos lácteos. Nada más lejos de la realidad. Pero el mito sigue en pie y resistiéndose a las pruebas que la ciencia aporta. Porque eliminar una creencia con la que nos han machacado desde que nacimos, es muy, muy difícil.

Está claro que lo que no es normal es hacer de la soja la base de tu alimentación, y no comer otra cosa. Ni de la soja ni de ningún otro alimento en exclusiva. Si así fuera, entonces seguramente habría razón para la crítica, porque se eliminaría la posibilidad de completar la dieta con otro tipo de alimentos, que aportan riqueza y variedad de nutrientes. Pero hoy en día, con lo que sabemos, y las posibilidades de hacer una dieta variada y colorida, no hay motivo ni para alimentarse solo de soja, ni para preocuparse por el consumo regular de ésta.

Si os interesa mi experiencia personal, ésta no puede ser mejor. A mí y a mi familia nos sienta estupendamente, y después de muchos años de tomarla, no notamos más que beneficios.

No sé vosotros, pero yo no tomo leche de soja para desayunar, hamburguesas de soja para comer, batido de soja para merendar y tofu para cenar, así pues, tranquilos, que la soja no nos va a matar, ni a ponernos enfermos, posiblemente, todo lo contrario. Hay mucha porquería en venta en los supermercados, que todo el mundo consume, a todas horas, para que sea la soja la que nos quite el sueño. Aliméntate de comida natural e integral, de todo lo rico y lo nutritivo que nos da la tierra, complementa tu dieta con soja regular pero moderadamente, y olvídate de neuras fabricadas para confundirnos a todos, y de las que seguramente se benefician más las empresas que nosotros.

¡Brindo por vuestra salud, con un vaso de leche de soja! :)

REFERENCIAS:

(1) Efecto del consumo de leche de soja sobre las concentraciones séricas de estrógeno en mujeres japonesas premenopáusicas.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9839524

(1A) Ingesta de alimentos de soja después del diagnóstico de cáncer de mama y supervivencia: un análisis en profundidad de la evidencia combinada de estudios de cohortes de mujeres estadounidenses y chinas. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22648714

(2). Algunos factores que afectan a la hemoglutina de la soja

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7193385

(3). Alimentos transgénicos y ganado

http://www.afectadosambientales.org/alimentos-transgenicos-que-son-y/

(4,5,6,7,8,9) Soja, trebol rojo e isoflavones, y cancer de mama: una revision sistemática

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24312387

Impacto de los alimentos de soja en el desarrollo del cancer de mama y la prognosis del cancer de mama https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27161216

Soja y cancer de mama: enfoque en la angiogenesis

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4463727/

Efectos del consumo de soja durante un mes, en hormonas esteroides en mujeres premenopáusicas: implicaciones en la reducción del riesgo de cancer de mama.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8770469

Consumo de soja y riesgo de cancer ginecológico relacionado con el sistema endocrino – Meta análisis

https://www.researchgate.net/publication/26832540_Soy_intake_and_risk_of_endocrine-related_gynaecological_cancer_A_meta-analysisvftr

Revisión sistemática de los suplementos de isoflavonas de soja en la osteoporosis en mujeres. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22305793

(10) Alimentos de soja, hiperuricemia y gota: una revisión de los datos epidemiológicos y clínicos https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21859653

(11) Efecto de suplemento de carragenano en pacientes con enfermedad cardiovascular, resultados en la normalización del perfil lipídico y la modulación moderada de los marcadores del sistema inmunitario

https://www.researchgate.net/publication/260604275_Effect_of_carrageenan_food_supplement_on_patients_with_cardiovascular_disease_results_in_normalization_of_lipid_profile_and_moderate_modulation_of_immunity_system_markers

(12) Efecto de la goma xantana en la función del colon humano: correlación con los determinantes in vitro de la descomposición bacteriana

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8329363

(13) Fibra y prebióticos: mecanismos y beneficios para la salud https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3705355/

(14) Efectos del tiempo de cocción en los parámetros nutricionales de la leche de soja https://scialert.net/fulltextmobile/?doi=ajft.2011.298.305


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